En defensa de la llengua dels valencians.

Tots formem part d’una família, d'un país i d'una època. Ni la sang, ni la terra, ni el temps nostre el podem escollir: els trobem. La nostra relació amb la terra no és de causa a efecte sinó de causa i reacció. Se li pot dir efecte Bumerang, llei de causa-reacció o principi d'acció reacció, però no t'oblides açò. Gens passa perquè sí. I gens del que passa ha de quedar sense conseqüències. El patriotisme com tots els sentiments, necessita el conreu.  El ser humà no avança fins que l'home posa arrels en la terra cultivada. 
      Tinc clar, que la personalitat d'un poble i d'un país. La definix la conjunció de factors geogràfics, històrics, econòmics i culturals. L'expressió més sensible del particularisme d'una col·lectivitat, i de la seua personalitat diferenciada per la llengua pròpia. I som nosaltres els transmissors i receptors de la nostra cultura. La llengua autòctona és un fet històric-cultural que cada poble ha elaborat per al seu ús comú i privatiu, és un dels fets principals de la herència intel·lectual que hem rebut. Jo he nascut a València i sóc valencià. El poble valencià té una personalitat pròpia i bé definida per tres factors: Geografia i història, i Cultura pròpia, També tenim un idioma autòcton.
     Per tant, La llengua dels valencians és el valencià: Som valencians i el nostre idioma és el valencià, en ell devem parlar, i en ell devem escriure i llegir. Cervantes va dir “Homer escrivia en grec perquè era grec; Virgili escriví en llatí perquè era romà; Cervantes escriví en castellà perquè era castellà...I nosaltres els valencians hem i devem de llegir, i a més estem obligats fer-ho en valencià. Per desgràcia alguns valencians renuncien a la seua llengua, i al mateix temps renuncien a la seua pàtria. I qui renega de la seua pàtria, és com si renegara de la seua mare... Un miserable, que mai podrà aspirar ser altra cosa que un metec «persona establida en un país respecte al qual és estranger».
      Per a finalitzar, es un fet dolorós que hui hi ha gent que ha tingut el valencià con llengua materna defensen el castellà, i uns altres el català rebutjant la llengua dels seus avantpassats. Uns per comoditat, simplement consideren que amb el castellà ja és suficient i no els fa gràcia que en algun treball se'ls demane el valencià. I els altres, consideren que l'idioma valencià no existix i el que es parla en l'històric Regne de València.., és català i per estos motius estan a favor de la desaparició de l'idioma valencià, Però no ho aconseguiren malgrat l'adoctrinament que els catalanistes ho intenten a través de l'ensenyament, com han fet els catalans a Catalunya. 

Comentaris

  1. Yo me acojo al refrán de ‘no de donde naces, si no de donde paces’. Soy valenciano y hasta donde yo sé todos mis antepasados lo son. Mis abuelos no fueron capaces de decirme si algún antepasado de ellos era de otra provincia; por lo tanto, sería, lo que podría decirse, un valenciano de rancio abolengo.
    Ahora bien, para mí el ser valenciano no ha dejado de ser una circunstancia de mi vida que no he podido elegir. Soy valenciano porque nací en Alzira y hablo valenciano porque en mi familia lo hablan.
    He empezado con un refrán y acabaré con otro: nadie es profeta en su tierra. Antes de acabar mis estudios, buscaba trabajo en mi pueblo y pueblos de alrededor, pero no salía nada o eran trabajos que no tenían nada que ver. En Zaragoza me dieron la posibilidad de poder ejercer mi profesión. Hace años volví, pero todo eran trabas y dificultades, probablemente no eran los mejores tiempos (comenzaba la crisis), pero no era, ni mucho menos, las expectativas que me habían prometido. Fue entonces cuando fui a Cádiz a trabajar. A pesar de la fama de los andaluces, allí sí que encontré seriedad, al menos con la gente que me encontré. Estuve un par de años y surgió la posibilidad de volver a la tierra que se podría decir que me lo ha dado todo (al menos mis mayores satisfacciones): Aragón. Tengo claro que quiero quedarme indefinidamente en Zaragoza y que no quiero volver a Valencia, en este caso a Alzira. Lo único que me ata a mi tierra de origen son mis padres (mi hermana, con una historia parecida a la mía, vive en Sanlúcar de Barrameda, casada con uno de allí) y el día que ellos no estén (espero que pasen muchos años) mis lazos con Alzira serán mínimos (salvo por algunas primas que tengo).
    Por ello, no se trata de renunciar o no a los orígenes, se trata de encontrar el lugar en el que puedas desarrollarte como persona y vivir con tranquilidad.

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  2. Pero eso no quiere decir que no me duela todo lo que ocurre en Valencia y la vergüenza que sentía, como valenciano, por toda la corrupción pepera. Quizá, la ventaja que tengo, es que desde fuera se ven de forma distinta las cosas.

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  3. Siento que pienses así. Yo tenía un tío catalán y solía ir con mis tíos y primos a pasar las vacaciones a Barcelona. Mi tío siempre decía que él era de donde comía él y su familia. Pero cuando íbamos a Barcelona se le iluminaban los ojos y se le caía la baba contando cosas de su vida en Barcelona. A mí me tira mucho la terreta, la he recorrido de Norte a Sur y de Este a Oeste. Adoro esta tierra, en donde he pasado los momentos más intenso y agradables de mi vida y solo puedo decir que nací valenciano, soy valenciano y moriré valenciano...de corazón y de sentimiento.

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  4. Yo siempre decía que nunca saldría de mi pueblo, yo lo hice por motivos de estudios y me di cuenta que había vida más allá. Como te he dicho, en mi caso he tenido fuera las oportunidades que no he tenido dentro. Lo que está claro es que una lengua o una tierra no ayudan a vivir.
    Cuando voy a Alzira, la verdad, es que no siento nada especial, salvo por ver a mi familia.

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    1. Aquí no se trata si hay vida fuera de nuestra tierra "naturalmente que la hay". Yo he estado estudiando en Madrid, haciendo cursos por mi trabajo en Barcelona y me he recorrido toda España…menos el Norte. He visto cosas increíbles, unas veces como mochilero, o en viajes concertados, rutas Culturales, gastronómicas, circuitos por toda España etc. Con esto te quiero decir que he conocido otras tierras. Pero aquí de lo que se trata es del apego o sentimiento que tenemos hacia nuestra tierra. Es como en las familias, hay quien están muy unidos a su familia y otros cuando tienen la edad se largan y prácticamente no tienen contacto con sus familiares nunca y no hay otra.

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